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23 Mayo 2014

 

Fotografía 1 Planta de tratamiento de Aguas Residuales ubicada en una comunidad del Altiplano, en mala condición. Fuente: Propia

 

 



Agua Residual: un recurso y sus beneficios

 El Agua Residual (AR)[1] puede ser considerada un recurso, pues proporciona una serie de beneficios principalmente para la agricultura, la preservación de los recursos hídricos y del medio ambiente y como una medida de adaptación al cambio climático.

Se puede aprovechar el agua residual para diferentes usos, tales como la recarga de acuíferos, reúso en la industria, en actividades extractivas, en actividades recreativas, en la agricultura, contra incendios, etc. (MMyA, 2013)

Gracias a su estatus de residuo y a la concentración de algunas sustancias, principalmente nutrientes (fósforo y nitrógeno) aprovechables por las plantas el agua residual representa un fertilizante natural; convirtiéndose en valiosa materia prima. Según la Organización Mundial de la Salud, con una tasa de irrigación de 1.5 m3/m2*año, para un clima regular semiárido, el agua residual puede suplir 225 kg de nitrógeno y 45 kg de fósforo por hectárea anualmente (WHO, 2006).

En ocasiones las cosechas regadas con aguas residuales llegan a tener mayor tamaño, que las regadas con agua fresca y fertilizantes, e inclusive se puede lograr mayor número de cosechas anuales en comparación con el agua fresca (WHO, 2006).

En el caso boliviano la reutilización de agua residual en la agricultura es de mucha importancia. De acuerdo al Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMyA, 2013), en un estudio realizado en 105 comunidades ubicadas en zonas áridas y semiáridas de 7 departamentos del país (La Paz, Tarija, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Potosí y Chuquisaca), existen 5700 hectáreas regadas con agua residual, con o sin tratamiento. Del total de los centros poblados estudiados un 74% posee planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) y un 26% reutiliza el agua residual sin ningún tipo de tratamiento. Del 74% de las plantas de tratamiento existentes, un 37% no funciona y del porcentaje restante, solamente el 5% posee una remoción mayor al 75% de demanda química de oxigeno DQO[2] (MMyA, 2013). A pesar de la gran extensión regada en el país no existe regulación para el riego con agua residual, ni un control adecuado para el tratamiento.

Paralelamente la actividad que más utiliza agua a nivel mundial es la agricultura, con 70% de las extracciones de agua dulce y más del 90% de uso consuntivo (nota de edición: agua usada en fabricación, agricultura, preparación de alimentos, etc.) (FAO, 2013).

Como la competencia entre agricultura y consumo humano aumenta, se puede habilitar el AR como un recurso para impedir que agua de calidad potable se desperdicie, reservando el preciado recurso para consumo humano. Según la Organización Mundial de la Salud en 2025, “…cerca de 2000 millones de personas vivirán en países o en regiones donde la escasez de agua será absoluta[3], y para el año 2050, 40% de la población mundial vivirá en países con estrés o escasez hídrica (WHO, 2006).

Además, existen beneficios al medio ambiente indirectos relacionados con el empleo de AR en la agricultura tales como la reducción de los impactos relacionados con la extracción y fabricación de fertilizantes. Así mismo, reutilizar agua residual implica reciclar los nutrientes que serán absorbidos por las plantas y devolverlos a los ciclos en la naturaleza, evitando su liberación (WHO, 2006).

Finalmente, el reúso de aguas residuales es parte de una adecuada gestión del agua que podría favorecer a su vez la implementación de medidas de adaptación al cambio climático y gestión del riesgo (PNUD, 2011), puesto que se podría: i) contar con una mayor producción de agua, preservar fuentes de agua fresca y aumentar la oferta de agua en regiones áridas o semiáridas (influyendo directamente en la salud), medidas todas ellas destinadas a sostener o reducir la demanda creciente debido a efectos adversos como son las sequías y; ii) aumentar la cantidad de alimentos cultivados y reducir la pérdida biológica, entre las más importantes.

Tratamiento de Aguas Residuales

Los recursos hídricos son especialmente vulnerables a la contaminación en comparación con medios terrestres. Los cuerpos de agua como ríos, lagos, humedales e inclusive océanos, son comúnmente, el destino del agua residual proveniente de las ciudades o comunidades, dando como resultado la contaminación constante de los recursos hídricos (Metcalf & Eddy, Inc., 1998).

Aunque la calidad del agua residual y sus propiedades varían según la actividad, proceso e intensidad de su uso, se entiende que este residuo carga consigo concentraciones, más o menos altas, de contaminantes capaces de alterar negativamente las propiedades de los ecosistemas que puedan llegar a tener contacto con esta. No importando si el ecosistema es terrestre o acuático, natural o artificial. También, el agua residual representa posibles efectos a la salud pública como el transporte de enfermedades infecciosas y sustancias tóxicas.

La contaminación[4] del AR en medios acuáticos puede sobrecargar el medio de nutrientes proliferando el crecimiento de algas y consecuentemente reduciendo la concentración de oxígeno disuelto, aumentando la mortandad piscícola, afectando directamente a la red alimenticia del ecosistema (Mackenzie, y otros, 2005). Por su parte la disposición de AR sin tratamiento o adecuado control en el terreno puede causar salinización, obstrucción de poro y la deposición de metales pesados (MMyA, 2013).

Para prevenir los efectos del AR en el medio ambiente o para poder utilizarla como un recurso es necesario reducir la concentración de contaminantes presentes (en el AR),  hasta un nivel que asegure la integridad del medio donde se la libera o que no cause efectos adversos de ninguna índole en la actividad que la reutilice.

La reducción de contaminantes, ya sean éstos, físicos, químicos o biológicos en el agua residual, se realiza mediante diferentes procesos y se conoce como Tratamiento de Aguas Residuales. Existe una gran variedad de procesos, lo cuales son comúnmente agrupados en tratamiento primario, secundario y avanzado.

Históricamente el tratamiento de aguas residuales más utilizado era la dilución, (entiéndase como disolución), que es el vertido a fuentes de agua natural (ríos, lagos, océanos, humedales). Este tratamiento contaba con que las capacidades naturales de depuración en los ecosistemas se hagan cargo de la contaminación. Debido a la densidad de población en centros urbanos y las descargas de actividades industriales, la contaminación presente en las aguas residuales es muy alta para que los sistemas naturales depuren los factores contaminantes.

Hoy en día los tratamientos de aguas residuales son muy diversos, que van desde tratamientos completos y de alta tecnología, (aunque en ocasiones no son adaptables a la realidad de países en desarrollo), hasta tratamientos eficaces y de bajo costo capaces de tratar el AR hasta estándares necesarios para el vertido al medio ambiente o para su reúso en actividades como la agricultura.

La elección de un tratamiento adecuado, para un fin dado, estará en función de la calidad del residuo, los recursos económicos disponibles, mano de obra disponible, disponibilidad de terreno, calidad del agua requerida, entre otros.

Bibliografía

FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. 2013. Afrontar la escazes de agua Un marco de acción para la agricultura y la seguridad alimentaria [en línea]. Roma : FAO, 2013 [fecha de consulta: 08 Mayo 2014]. Disponible en: http://www.fao.org/docrep/018/i3015s/i3015s.pdf. E-ISBN: 978-92-5-307633-8.

FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. 1997. Lucha Contra la Contaminación Agrícola de los Recursos Hídricos [en línea]. Burlington, Canadá : FAO, 1997 [fecha de consulta: 12 Mayo 2014]. Disponible en: http://www.fao.org/docrep/w2598s/w2598s00.HTM. ISBN: 92-5-303875-6.

Mackenzie, L. Davis, y otros. 2005. INGENIERIA Y CIENCIAS AMBIENTALES. 1ª. ed. México, D. F. : MCGRAW-HILL / INTERAMERICANA DE MEXICO, 2005. 750 p. ISBN: 9789701049785.

Metcalf & Eddy, Inc. 1998. Ingeniería de agas residales: tratamiento, vertido y reutilización Vol I. 3ª. ed. Madrid : McGraw-Hill, 1998. 505 p. ISBN: 9788448117276.

MMyA, Ministerio de Medio Ambiente y Agua. 2013. Sistematización sobre tratamiento y reúso de aguas residuales [pdf]. La Paz : PROAGRO, PERIAGUA, Cooperación Triangular México-Bolivia-Alemania, 2013 [fecha de consulta: 05 Mayo 2014]. ISBN: 978-99974-807-2-9.

PNUD, Programa de las Naciones Unidas para el Desrrollo. 2013. Avances en el conocimiento Cambio Climático y el desafío de la Salud en Bolivia. 1ª. ed. La Paz : ABBASE Ltda., 2013. 21-31 p. ISBN: 978-99954-819-2-6.

PNUD, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. 2011. Tras las huellas del cambio climático en Bolivia - Estado del arte del conocimiento sobre adaptación al cambio climático. Agua y seguridad alimentaria. 1ª. ed. La Paz : ABBASE Ltda., 2011. 148 p. ISBN: 978-99954-711-8-7.

WHO, World Health Organization. 2006. GUIDELINES FOR THE SAFE USE OF WASTEWATER, EXCRETA AND GREYWATER Wastewater use in agriculture [en línea]. Geneva, Switzerland : WHO, 2006. Vol. II [fecha de consulta: 07 Mayo 2014]. Disponible en: http://www.bvsde.paho.org/CD-GDWQ/Biblioteca/AguasResiduales/wwuvol2.pdf. ISBN: 92-4-154683-2.



[1] Mientras el agua es utilizada para diferentes actividades (industriales, agrícolas, domésticas, etc.) reduce su calidad por la adición de sustancias, organismos y/o energía lo que conlleva la alteración de sus propiedades físicas, químicas o biológicas. Por tanto, se entiende que toda el agua que atraviesa cualquier actividad o proceso humano capaz de alterar sus propiedades físicas, químicas o biológicas con efectos negativos en la calidad, debe ser entendida como Agua Residual (AR). Según el Reglamento en Materia de Contaminación Hídrica de la Ley 1333 de Medio Ambiente en Bolivia, aguas residuales crudas son: Aguas procedentes de usos domésticos, comerciales, agropecuarios y de procesos industriales, o una combinación de ellas, sin tratamiento posterior a su uso.

[2] Demanda Química de Oxígeno DQO: representa la cantidad de oxígeno requerido para oxidar la materia orgánica e inorgánica presente en el agua.

[3] Ver página de la Organización Mundial de la Salud, OMS: http://www.who.int/features/factfiles/water/water_facts/es/index2.html

[4] Según el reglamento a la Ley 1333 de Medio Ambiente en Bolivia la contaminación de aguas es la alteración de las propiedades físico-químicas y/o biológicas del agua por sustancias ajenas, por encima o debajo de los límites máximos o mínimos permisibles, según corresponda, de modo que produzcan daños a la salud del hombre deteriorando su bienestar o el medio ambiente.